Estimados/as Hermanos/as en Cristo,
 

“El fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades, sobre el recayó el castigo, precio de nuestra paz, y gracias a sus heridas fuimos sanados.”

(Isaías 53:5).

 

En estos versículos de Isaías, el profetiza sobre la muerta de Jesus en la cruz y como el llevó sobre sus hombros nuestras enfermedades físicas, emocionales y espirituales. 

No estamos solos en nuestros momentos de sufrimiento: Jesus está con nosotros. 

El entiende lo que sentimos y sabe lo que necesita nuestro espíritu, alma y cuerpo.

Jesús cargó con todas nuestras enfermedades y Dolores en la cruz. 

Gracias a él tenemos paz con Dios y paz en medios de las circunstancias difíciles que enfrentamos.

 Por sus heridas recibimos sanidad espiritual, no moriremos eternamente y esa es la obra mas grande de Cristo en la cruz. 

Dios quiere darnos también sanidad física y emocional, aunque debemos entender que es él quien decide como y cuando nos la da.

 

Como nos indica Isaías, en este versículo, el Señor cargó con enfermedades y dolores y, este virus maldito, nos obliga a celebrar nuestra Semana Santa de un modo distinto y marcará un antes y un después en nuestras vidas.

 

Muchas vidas perdidas. Familiares y amigos, que ayer estaban con nosotros y este virus nos lo ha arrebatados y que nadie esperaba perder de esta manera tan dura.

Os pido que recemos todos juntos para que esto pare ya.

Fe y Esperanza.

 

Ya vendrá otra primavera:

 

Y el Señor de las Tres Caidas, saldrá por las calles de Madrid, con su Hermandad. El Señor le dirá a su Madre, no te preocupes, voy con los mejores costaleros, ellos me cuidan con su andar y sus mecidas suaves. Suenan las gargantas de la Hermandad, con Mi Reina Marinera y a la voz del capataz, vámonos de frente, ya se ve el quicio de San Andres, nuestro primer amigo de los doce.

 

En el acompañamiento, mis acólitos con sus albas blancas y sus ribetes rojos, como el corazón de esta Hermandad que siempre va por delante de todos abriendo camino.

 

Madre y junto a mí, con sus luces, el silencio de los que van con su antifaz, de mantilla, de negro; ellos serán quienes nos guíen en nuestro caminar por las calles de Madrid.

 

                                                                  “Cuando el corazón pide paso”

 

Sin otro particular, quedo a vuestra disposición con el deseo de que recibáis la Bendición de Nuestros Amantísimos y Sagrados Titulares.

                                                                                                         

 
Julio Rivera Martín

 

Real Iglesia de San Andrés Apostol

 

 

Pza. San Andrés,1

Metro: LA LATINA

  L:9:00 a 13:00

   18:00 a 20:00

   F:8:00 a 13:00

Horario de Despacho

de la Hermandad:

Sábados de 

10:00 a 12:00

                                                                                      

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