- DIPUTADO DE JUVENTUD -

09.11.2016 13:17

Entrevista a José Antonio Fresno, primer Maestre (Hermano Mayor) de la Cofradía del Santo Sepulcro – Esperanza de la Vida, de León, y actual Juez de Penas (Fiscal) de la misma, para el Grupo Joven de la ProHermandad Sacramental del Santísimo Cristo de las Tres Caídas y María Santísima de la Esperanza, de Madrid

 

TCM-P: ¿Cómo surgió la idea de fundar su hermandad?

R. Nació entorno al año 90, por iniciativa de un grupo de jóvenes vinculados a la parroquia de San Froilán de esta ciudad. Cuyo objetivo principal era sacar a San Froilán en la procesión del Corpus, dado que resultaba extraño que lo hicieran  San Antonio de Padua, el niño Jesús de Santa Marina, la Piedad de San Salvador de Nido y San Crispín, y no lo hiciera el patrón de la diócesis. Eso hizo que pensáramos en crear una cofradía de “gloria”, cuando lo planteamos ante el arzobispado nos recomendaron dar un paso más y formar una cofradía un poco más “seria”, transformándola en una cofradía penitencial.

A partir de esta primigenia idea que no tenía muchos visos de prosperar, nació un grupo de personas interesadas en la S.Sta., prácticamente nuestro grupo de amigos, que comenzaron a trabajar en la creación de la misma.

Por entonces estaba surgiendo la cofradía de Redención y de alguna manera nos sentimos coparticipes de ese renacer de la S. Sta. de León, añadir que formaba parte de este grupo, el tristemente fallecido doctor Fernando Llamazares, amigo personal mío y con el que compartíamos las inquietudes por la S.Sta.

En el año 91, estamos trabajando sobre el origen de la cofradía, en este mismo año se crean los estatutos y se empieza a trabajar con la sede que en su día planteamos que era la iglesia de Sta. Ana vinculada al Sto. Sepulcro de la ciudad. A partir de ahí diversos avatares, largos de contar, nos llevan a valorar entre Sta. Ana y San Froilán, finalizando en esta última, dado que era la sede original de donde procedía el grupo de jóvenes de la parroquia, grupo en el que habíamos compartido experiencias de catequesis, confirmación, actividades como obras de teatro etc., con los que al final cristalizo la Cofradía.

TCM-P: ¿Y cómo fueron sus inicios?

R: Llega un momento en el que hay que tomar decisiones en cuanto a advocación, titularidad, hermanos, uniformidad, todo eso se va negociando entre el grupo original de esas 6, 7 u 8 personas que estamos trabajando en ello, personas que entran y salen del grupo, personas que llegan, que solamente se incorporan a algunas reuniones, personas que no tienen grandes aportaciones… todo eso permite una riqueza, que es la que al final fragua en la cofradía. Por fortuna, siempre contamos con el asesoramiento de Fernando Llamazares, como dije, en el aspecto histórico y artístico, y el asesoramiento religioso de varios sacerdotes amigos, desde don Primo Panera, que es ahora mismo el consiliario, a quien fue nuestro primer consiliario, y además, amigo, Pascual Díez Escanciano, párroco de San Froilán por aquel entonces, incluso colabora con nosotros en la elaboración de los estatutos Mario González Martínez, que entonces era el Secretario Canciller del obispado; pues todas estas personas, junto con algún otro sacerdote amigo, nos van asesorando. Llegamos a la conclusión de cómo debe ser esta cofradía que tiene una serie de características distintas: su propio contenido, la vinculación a la Vigilia Pascual, yo la conocía muy bien, porque era acólito en la Catedral con el señor Obispo, por entonces don Antonio Vilaplana, y conocía muy bien el rito de la Vigilia Pascual y conocía muy bien todo el triduo sacro, eso hizo que, de alguna manera, nos viésemos más vinculados ahí: el apoyo de la Catedral, de hecho nuestra vinculación siempre ha estado mucho con la Catedral, siempre hemos salido desde la Catedral; y ahora ya, por centrarme en la pregunta, ¿cómo fueron los inicios, cómo fueron los orígenes? A partir de ese momento, cuando ya tenemos un poco fijado todo esto, decidimos comenzar a trabajar en la realización técnica de la cofradía, definida la uniformidad, que refleja esa dicotomía del paso de la muerte a la vida; definida la procesión titular, que es el Camino de la Luz, que es el prólogo a la Vigilia Pascual; definido el sentido de llevar el fuego litúrgico, que luego se utilizará en la Vigilia Pascual, bueno, pues una vez definidas todas esas ideas y puestas encima de la mesa, se va a la realización técnica.

Los orígenes, muy difíciles, no cabe duda de que las personas que participamos en el proyecto teníamos entre 27 y 18 años, la primera Junta de Gobierno, la persona de más edad era de 27 años, no era yo, yo tenía 24 años cuando el proyecto sale, el 5 de noviembre de 1992, por tanto soy el Abad (Hermano Mayor) más joven fundador de todos los que ha habido en la historia de la Semana Santa de León, y llego en un momento de ruptura de la Junta Mayor de Semana Santa: en el año 92, después del Congreso de Cofradías, la Junta Mayor se disuelve y se nombra una comisión gestora, comisión gestora para la que, expresamente desde el obispado, se busca quien va a ser su secretario, que me corresponde a mí como Abad (Hermano Mayor) de la cofradía más joven, de hecho, la aprobación de nuestra cofradía se produce el 5 de noviembre de 1992, anticipándose un poco sobre las fechas previstas, porque quieren que yo ocupe la secretaría de la Junta Mayor, circunstancia que luego hice, bueno, se llevó a efecto. Los orígenes, muy difíciles, ya por centrarme más en la pregunta, porque no tenemos dinero, recuerdo eso, trabajando estábamos muy pocos de los que ahí participamos, ¿y al final a quién acudes? Pues a la familia: este que nos da no sé qué; el otro que nos da no sé cuál; este que nos presta no que cuál; la Hermandad de Jesús Divino Obrero, hoy día Real, que nos presta el trono que había retirado de su paso de la Soledad; la imagen titular, que nos la prestan para los años 93, 94 y 95, procede de Balderas… todo esto gracias a las distintas amistades entre los sacerdotes, que conseguimos que don Virgilio, que era por entonces párroco de Balderas, nos ceda una imagen de Tudanca, nada más y nada menos, para procesionar en León. Comienzos difíciles, sí, muy difíciles, porque no había dinero, y cuando no hay dinero, vas apoyándote en distintas personas; hay que decir que hubo hermanos y familiares de hermanos que hicieron una apuesta muy importante a nivel económico, quien tenía posibles, lo puso encima de la mesa, ahí hay que reconocer la labor de Miguel Ángel, que fue el primer Vice-Maestre, su padre hizo una apuesta muy clara; de Miguel, que fue Secretario y luego Maestre (Hermano Mayor) posteriormente a mí, y de nuestras familias y nuestros amigos, que apostaron junto con nosotros, y de la propia Parroquia de San Froilán, que apostó muy duramente y muy intensamente por nosotros.

 

TCM-P: Y el futuro, ¿cómo lo ve para su hermandad?

R: El futuro, como todo futuro de cualquier asociación, está en una nebulosa, que la propia sociedad actual nos está empujando. Yo creo que ni siquiera está claro el futuro de nuestra sociedad, porque la propia sociedad está bastante convulsa, está produciéndose un cambio muy importante, eso va a hacer que también las cofradías y hermandades sufran esa consecuencia: las cofradías son el reflejo de la propia sociedad y, como tal, van a ir aportando y van a ir sufriendo tanto lo bueno como lo malo de la sociedad. El futuro, complicado, esperanzado, sí, por supuesto, primero porque nuestro nombre lo lleva, Esperanza de la Vida, segundo, porque siempre vamos a contar con la ayuda del Altísimo, yo estoy convencido de ello, una obra se lleva no porque las personas queramos, sino porque el fin que vamos a transmitir es merecedor de una continuidad, nosotros lo único que tenemos que hacer es poner los medios humanos y materiales para que esa enseñanza que la Iglesia quiere transmitir, que Dios con su Espíritu Santo nos pretende llevar adelante, lo único que tenemos que hacer es ponernos a su disposición, ponernos en sus manos, y a partir de ahí estoy convencido de que saldrá, con dificultades, porque habrá momentos, es lógico, que la Semana Santa bajará, que los hermanos de las cofradías bajarán, pero si tienes unos hermanos fieles a la idea de la cofradía, la cofradía va a permanecer y va a avanzar, claro.

 

TCM-P: Nuestro proyecto de hermandad comenzó hace escasamente un año a funcionar de forma oficial, ¿qué recomendación nos haría a los que estamos iniciando, al igual que usted en su día, un proyecto de hermandad?

R: Pues varias recomendaciones: el trabajo generoso y con ilusión, generoso en el sentido de que todos pongamos lo que podemos hacer, Dios, en la parábola de los talentos, lo dice muy bien, muy claramente Jesús en el evangelio, la parábola de los talentos es impresionante: a quien Dios le dio 10 talentos, le exigió 10, a quien le dio 5, le exigió 5, al que le dio 2, le exigió 2, y al que le dio 1 y no le consiguió ninguno, le dijo que había sido poco productivo, porque si te ha dado 1 solo talento, ponlo a producir; recordemos la parábola, por tanto, generoso, generosos entregando cada uno lo mejor de nosotros y dando el máximo. Con ilusión, porque serán muchas las dificultades para llevar adelante todo, pero si hay ilusión, las dificultades se van superando: las dificultades económicas, las humanas, las dificultades materiales, todas esas se superan, si hay un proyecto claro, si lo que vamos a transmitir, lo que se pretende, que es la catequesis en la calle que hacemos las cofradías y hermandades, tenemos claro cómo debe desarrollarse, que no tenga nadie duda que saldrá adelante, si tenemos generosidad e ilusión.

 

TCM-P: Durante la última década se ha experimentado en muchos puntos de la geografía española, por ejemplo, Madrid, un crecimiento del mundo cofrade y del interés hacia la Semana Santa, que se ha plasmado con la fundación de nuevas hermandades, ¿a qué cree que puede ser debido?

R: El crecimiento de la ciudad de Madrid lo desconozco, discúlpame, pero supongo que viene a reflejar un poco lo que sucede en toda España, es decir, del resto de España sí conozco el movimiento cofrade, no conozco el detalle concreto de Madrid, pero sí conozco el detalle de muchas otras ciudades. Hay unos momentos en los años 90 que en todas las ciudades tiene un resurgir importante la Semana Santa, y en los últimos tiempos, como bien estás diciendo, en Madrid vuelve de nuevo a retomar un poco el auge. Creo que la gente necesita manifestar de alguna manera su fe, y una de las maneras de manifestarla son las cofradías y hermandades. Me preocupa, por una cuestión: porque quien lo haga pensando en el aspecto folklórico, que también lo tiene la Semana Santa, se va a dar cuenta de que en un momento determinado eso va a ser aburrido, porque el folklore, por sí solo, sin estar asociado a la Iglesia, al culto, se muere; si no hay un trasfondo religioso, si no hay una obra social importante, si no hay una trascendencia más allá del mero folklore, esa cofradía morirá. Por tanto, ahora mismo, el resurgir de la Semana Santa yo lo definiría en que hemos visto que las asociaciones de fieles, las cofradías, son útiles para la labor social que está haciendo la Iglesia, para la labor catequética y por eso, de alguna manera, los distintos miembros de la Iglesia diocesana o de la Iglesia local, en cada sitio, han decidido ponerlo a funcionar, porque les parece que es una manera muy buena y muy efectiva de llevar adelante sus iniciativas, iniciativas relacionadas con el aspecto social, el aspecto humano, el aspecto cultural y cultual, no solamente el cultural, sino el cultual; todo eso es mucho más fácil realizarlo a través de una cofradía que de manera individual o a través de otras asociaciones, no hay que olvidar que también ha habido otros movimientos que han tirado de la Iglesia, pero las cofradías tienen un aspecto mucho más importante, aportan la tradición de la Semana Santa, es algo muy importante que está íntimamente ligado a nuestra cultura, y eso hace que todos, de alguna manera, la conozcamos, por esa razón, todos tiramos de nuestros orígenes cuando pretendemos manifestar nuestra visión de la fe, porque la Semana Santa es una expresión plástica de la fe.

 

TCM-P: ¿Ese crecimiento se ha vivido también en su ciudad? ¿Y de qué forma?

R: La ciudad de León, como decía anteriormente, tuvo una expansión mucho más grande en los años 90, no hay que olvidar que del año 90 al 96 se fundan 9 de las 16 cofradías existentes en la ciudad, pero, a partir del año 96, la Iglesia diocesana toma la iniciativa de no permitir un incremento mayor de cofradías, de alguna manera se frena ese crecimiento de cofradías, de asociaciones de fieles, porque lo que hay que hacer es consolidar las que hay. En nuestra ciudad, no en los últimos 10 años, sino en esos 25 años anteriores, sí que tuvo, hace 25, 24, 23, 22 o 20 años, esa importancia, luego ha tenido un momento más o menos álgido, que ahora mismo ha pasado un poco el zénit, hubo un momento en que, a mi juicio, se comenzó a bajar, y quizás ahora se está convirtiendo en un aspecto más fuera de la religión, es decir, fuera de la enseñanza catequética y católica, lo cual es peligroso, porque si convertimos a las cofradías en meras expresiones plásticas, vamos a acabar perdiéndolo, vamos a acabar perdiendo el sentido. Ese reflejo de los últimos 10 años, en la Semana Santa se ha hecho ha sido darle un impulso mucho más grande a mejorar las procesiones, a mejorar la salida a la calle, a mejorar los cultos, a mejorar la obra social, que en eso sí que hemos avanzado, a mejorar la forma de procesionar, en eso se ha avanzado muchísimo. Esa ha sido la manifestación que en la ciudad de León yo he observado.

 

TCM-P: ¿Es usted de los que opina que la Semana Santa, a nivel nacional, se está “asevillanando”? En caso de que sí, ¿qué opinión le merece?

R: Hay una cuestión muy importante, y es que la Semana Santa en cada sitio tiene su propia idiosincrasia, es decir, cada Semana Santa tiene sus particularidades y sus peculiaridades, en la conservación y en el mantenimiento de esas peculiaridades es como realmente se consigue que una Semana Santa se convierta en única. ¿Qué ocurre? La Semana Santa de Sevilla ha llevado muchísimos años una excelente promoción de lo que es sus cultos, sus imágenes, su puesta en escena, su vivencia cofrade, su vivencia durante el año… todo eso lo han vendido, entiéndase esa palabra, lo han plasmado muy bien los sevillanos; han sido, no cabe duda, desde el año 92, con la Expo, también tuvieron una presencia internacional, y eso hace que todo eso se extienda, ¿qué ocurre? Todos fijamos mucho nuestra imagen en lo que ocurre en Andalucía, y en lo que ocurre, especialmente, en Sevilla, pero tiene su parte negativa, y lo voy a poner muy claro el ejemplo: si a mí me dan la oportunidad de ver una obra del Greco en original y una copia del Greco, ¿cuál me voy a ver? La original. Si me dan a ver una obra de Velázquez y una copia, aún siendo las dos de muchísima calidad, ¿cuál me voy a ver? El original. ¿Qué ocurre con esto? Que cualquier ciudad que pretenda imitar a Sevilla va a ser siempre una copia, y una copia no es igual que el original, puede llegar a ser mejor, tal vez, pero lo tiene más difícil, porque todo el mundo va a preferir el original a la copia, y, para mí, cuando una ciudad se “sevillaniza” excesivamente, una Semana Santa se “sevillaniza”, no es malo, en absoluto, sino que es peligroso, porque si se copia, se pierde la esencia de la Semana Santa de la ciudad, y lo que hay que hacer siempre es resaltar aquellos hechos propios de nuestra Semana Santa, la de Madrid tendrá unas características, que quien tiene que buscarlas sois los cofrades madrileños. Yo no tengo que descubrir la Semana Santa de Madrid, yo la que tengo que conocer es la Semana Santa de León, y buscar los valores que tiene, yo siempre he definido la Semana Santa de León como ecléctica, porque tiene influencias provenientes de la tradición histórica de León, tiene influencias de otras ciudades de nuestra comunidad autónoma, tiene influencias procedentes del sur, por tanto, andaluzas, todas esas influencias se han mezclado un poco en la ciudad de León, y eso hace que sea una Semana Santa, ecléctica, muy variada; le da mucha más riqueza, por supuesto, aquí es posible ver una procesión muy austera, muy leonesa, y una procesión absolutamente sevillana, en su cortejo y en su forma de procesionar, y en su forma de denominar hasta a los propios pasos y los miembros de la cofradía. ¿Peligroso? No, simplemente hay que saber hasta donde cada uno de los elementos tiene que tomar valor. Si alguien lleva más allá de la enseñanza real y se dedica a copiar, ten en cuenta que se va a equivocar, porque por buena que sea la copia, nunca va a superar al maestro, nunca nadie que copió, superó al maestro: el maestro es el maestro, cualquiera de los demás lo que ha hecho es copiar, y cuando copias cometes el error o el riesgo de no acertar, a veces mejoras, muy difícil.